«

»

Intoxicación por monóxido de carbono (CO)

Cada año en España entre 5.000 y 10.000 personas padecen intoxicación por monóxido de carbono (CO), lo que provoca una media de 125 muertes, sobre todo en invierno por el uso de hornos, estufas de gas, calentadores y chimeneas de leña que funcionan mal o que son utilizados en espacios mal ventilados.

El monóxido de carbono (CO) actúa como un veneno que permanece en el torrente sanguíneo; se combina con la hemoglobina para formar carboxihemoglobina, que es incapaz de transportar oxígeno a las distintas células del cuerpo. Cuanto más CO se inhale, más moléculas de hemoglobina se verán afectadas, y menos oxígeno recibirán las células. Con 667 partes por millón (ppm), la mitad de la hemoglobina de un adulto se convertirá en carboxihemoglobina, resultando en inconsciencia, coma y muerte en muchos casos.

coLos primeros síntomas del envenenamiento por CO son mareos, dolores de cabeza, debilidad, desorientación, nauseas y vómitos. Se trata de síntomas bastante comunes, que suelen confundirse al principio con otro tipo de enfermedad, infección o envenenamiento. Esto, unido al hecho de que el CO es incoloro, inodoro y carece de sabor, hace que sea muy difícil detectar a tiempo una intoxicación. El rescate también es complicado porque, aunque saquemos a la víctima de la zona contaminada, el CO seguirá en su torrente sanguíneo interrumpiendo el suministro de oxígeno. El cerebro comienza a deteriorarse muy rápido cuando no recibe oxígeno, por lo que suelen quedar secuelas irreversibles a nivel cerebral.

El CO se forma cuando se produce una combustión (fuego, motor, una estufa o brasero…) en un entorno con poco oxígeno. Se produce así una combustión incompleta, que genera monóxido de carbono en lugar de dióxido de carbono. El CO se almacena en lugares cerrados y con mala ventilación. Braseros y estufas de gas tienden a liberarlo, a veces con fatales consecuencias. El tratamiento, aparte de una intervención rápida, consiste en administrar oxígeno concentrado para que las moléculas de hemoglobina vuelvan a funcionar con normalidad cuanto antes.

Llamar al 112

En el caso de las instalaciones de gas, el color de la llama es muy importante. Cuando más azul, más perfecta la combustión, por lo que es conveniente revisar el funcionamiento de la calefacción y realizar las revisiones periódicas.
También aquí la ventilación es importante. Los aparatos deben estar en lugares correctamente ventilados y no taponarse nunca las rendijas y respiraderos de las distintas estancias de la casa, algo que suele hacerse los días de mucho viento, ya que la falta de oxígeno puede impedir una correcta combustión.
En todos los casos deber prestarse especial atención a cortinas, faldillas, ropa de capa o cualquier elemento susceptible de arder al contacto con la llama o los rescoldos.
No hay que olvidarse de revisar las chimeneas y conductos de ventilación antes de prender por primera vez la calefacción y después de las nevadas.
Dolor de cabeza de intensidad progresiva, mareos, desorientación, náuseas, dolor general e incluso desvancimientos son síntomas de intoxicación antes los que urge llamar al 112 y abrir las ventanas para permitir la entrada de oxígeno que venile el ambiente.

Para saber más…